Primerizas #05: Soledad Napal

Violeta conoció a Sole gracias a nuestro Futbolista #09, Guillermo Beresñak, que había invitado a ambas a hacer coros en su banda, posición que Sole todavía ocupa. Hace poco mandó un mail contando que en el Café Crespín –el hermoso lugar para comer que abrió en Villa Crespo durante su quinto mes de embarazo– sonaban mucho “Uno” y “Otro”, y que los clientes se acercaban al mostrador a preguntar qué era. Así que ya saben: vayan. ¿Y cómo se hace para abrir un café en pleno embarazo? Acá Sole lo cuenta detalladamente.
Hola Sole. ¿Qué sentiste cuando te enteraste de que ibas a ser madre por primera vez?
Felicidad total y ganas de hacer muchas cosas. No sabía bien qué, pero tenía una energía inconmensurable. Recuerdo que esperé a Joaquín, el padre, tirada en un sillón con una sonrisa que no se me iba con nada.
¿Cómo reaccionaron los demás?
Todos reaccionaron con mucha alegría, buena onda, buenos deseos, y con el tiempo cada uno fue tomando su protagonismo: se encontraron con que iban a ser abuelos, tíos, primos. Del lado de la familia de Joaquín se venía el primer niño luego de treinta años, ¡así que imagínense! Estreno total.
¿Le tenías miedo al parto?
No, nunca tuve miedo, estuve más bien tranquila. Mi embarazo fue a puro vómito hasta el quinto mes, bajé seis kilos de entrada y la pasé pésimo, por eso me costaba imaginarme algo peor. A las primeras consultas con el obstetra iba casi arrastrándome. Cuando me vio me dijo que lo único que me iba a hacer sentir un poco mejor era el Epidac (el Reliverán a esa altura era como un caramelo Sugus para mí), pero que con los líos en las importaciones estaba varado en aduana y era imposible conseguirlo en Buenos Aires. Sugirió que intentáramos en el interior del país, que quizás hubiera en la farmacia de algún pueblo. Ahí comenzó la odisea del Epidac, que involucró a numerosos familiares y amigos haciéndome llegar en micro y por correo cajitas desde Coronel Pringles y algunas otras ciudades. El quinto mes vino con un retroactivo de energía que nunca sentí antes, creo que si lo aprovechas hacés cualquier cosa. Yo abrí mi café, lo atendí doce horas diarias durante seis días a la semana hasta el octavo mes, y al noveno ya sentía que explotaba en cualquier momento. Pero miedo no tuve nunca, y me sorprendí a mí misma, ya que soy medio hipocondríaca. Pensé que iba a convertirme en un pain in the ass total, y nada que ver. Rompí bolsa en casa y no me di cuenta (fisura de bolsa tuve), y me quedé esperando alguna otra señal. Cuando llegué a la clínica me retaron todas las enfermeras y pasé a llamarme “La que rompió bolsa hace treinta y seis horas y no salió para acá”. Tuve parto natural y fue grandioso. La verdad, el curso de preparto me resultó 100% inservible. Fue pura adrenalina. Me interné a las 10.00hs y Pedro nació 18.54hs.
¿En qué momento te cayó la ficha de que tenías un hijo?
Cuando me lo dejaron en el cuarto y con Joaquín nos miramos como diciéndonos “¿qué onda?”. Y cuando llegamos a casa ni hablar, los primeros meses fueron como surrealistas, recuerdo que salía sola y me bajaba la presión. Ahora es más divertido porque me ve y se vuelve loco, yo aprovecho, lo apretujo y él se deja. Es un bombón.
¿Cuál fue el mejor regalo que recibiste con motivo de tu maternidad?
Me gustó mucho todo lo que le tejieron a Pedro; tiene mucha ropa hecha pensando en él y se nota porque es la más linda. Joaquin me regaló un anillo con mi piedra favorita, y el abuelo Juanjo un collar y una pulsera que eran de su mamá, que me emocionaron mucho.
¿Cómo decidiste el nombre?
Con Joaquín hacíamos listas, luego ordenábamos por preferencia, poníamos puntaje, teníamos todo un sistema. Después nos aburríamos y los resultados eran cualquier cosa, salían nombres siniestros que uno cree que le gustan pero jamás se los pondría a un hijo. “Pedro” me gustaba mucho a mí por mi primo de diecisiete años. Compartí su infancia y lo quiero con todo mi corazón. A Joaquín le gustó, y creo que elegimos bien porque tiene mucha cara de “Pedro”. Otras opciones fueron Manuel, Fermín y Matías, pero duraron poco.
¿Y ahora? ¿Para cuándo un hermanito?
Está en los planes, pero por ahora Pedrito un sólo corazón. Más adelante seguro.
¡Gracias Sole!
27 Notes/ Hide
-
conferencex0 liked this
-
federally liked this
-
marketing88eto liked this
-
repositoryyu8 liked this
-
getpatterson9 liked this
-
castellanosko9 liked this
-
catherineak140 liked this
-
loscaracteres posted this
