Ciclistas #12: Felicia Morales Quijada

A Felicia primero la admiramos y luego la conocimos. Cada vez que nos gustaba una banda de Chile, ella estaba en el medio, ya fuera acompañando a Dadalú con su violoncello en algún viejo video que vimos en YouTube, o como parte del trío vocal The Laura Palmers que sostiene a Fakuta, o integrando la banda de Gepe. Precisamente fue cuando vino Gepe a Buenos Aires y Violeta abrió ese show que tuvimos un primer contacto, muy fugaz, y en nuestro más reciente viaje a Santiago pudimos profundizar. La vimos llegar con su bici al lugar del show, y enseguida dijimos: “hay que mandarle ciclistas”. Así que acá estamos, descubriendo su fanatismo.
Hola Felicia. ¿Cuánto hace que tenés tu bicicleta?
La que uso actualmente la tengo desde el día siguiente a mi cumpleaños del año pasado, o sea, desde el 22 de agosto del 2010 para ser exacta. El mismo día de mi cumpleaños, que es el 21, se robaron mi bicicleta anterior desde afuera de mi casa y me dio mucha pena, fue un duro golpe porque la usaba muchísimo. Era azul, de paseo, me la había regalado mi mamá en el 2005 y fue una fiel compañera durante cinco años. Aquí una foto para recordarla:
Le había puesto adornos en el manubrio. Fue muy triste su desaparición, así que mi papá me regaló la que tengo ahora. Fuimos entonces al día siguiente de mi cumpleaños a comprarla al barrio San Diego. Así se veía recién comprada:
¡Hermosa! No le puse ningún accesorio, y de hecho le saqué la patita para pararla y también la parrilla para que quedara más liviana. ¡Espero que me acompañe por muchos años más!
¿Por qué elegís la bicicleta como medio de transporte habitual?
Sucede que vivo en un barrio bien central, donde todo queda muy cerca, entonces la bicicleta es el mejor medio de transporte para ir a todos lados. Además, el transporte público aquí en Chile funciona muy mal: las micros pasan cuando se les ocurre y más encima es caro. Uno no sabe cómo calcular bien cuándo salir de casa para llegar a otro lado con puntualidad, cosa que no pasa con la bicicleta porque ya sé más o menos cuánto tiempo me demoro en llegar a cualquier lado. Por eso al final siempre voy en bici a casi todos lados, incluso a las fiestas o cuando tengo que tocar, con el violoncello encima y todo.
¿Cuál es el recorrido más largo que hacés en bici?
En general trato de ir a todos lados en bicicleta. No suelo ir a lugares o comunas tan alejadas de mi casa, entonces siempre puedo ir en bici. Cuando decido salir a pie es porque voy a alguna reunión importante con gente que no conozco, o para ir al doctor, al dentista, a hacer una clase, cosas así, porque no tiene ninguna gracia llegar a esos lugares con toda la cara roja y cansada. También, en el verano sobre todo, depende mucho de la hora del día a la que salga, porque en la tarde y en trayectos más o menos largos, uno se rostiza bajo el sol y todo mal.
¿Cuál es tu recorrido habitual favorito?
La vuelta a casa por las ciclovías cercanas a mi casa. Vuelta en bajada, a veces toca al frente un atardecer precioso, ¡es lo mejor!
¿Se puede andar en bici escuchando música o es peligroso?
La mayoría de las veces ando en bicicleta escuchando música muy fuerte. Es peligroso, sí, pero no puedo evitarlo, hace que todo sea más emocionante. Intento poner extra atención a mis movimientos y no andar tan rápido, pero a veces no me doy cuenta y voy full. Escucho la banda con la que esté pegada en ese momento, que siempre va cambiando. Soy de pegarme mucho con bandas, incluso con canciones a veces, puedo escucharlas en repeat durante días y semanas. Ahora, por ejemplo, no puedo parar de escuchar “Good Old-Fashioned Lover Boy” de Queen. Qué onda esa canción, es perfecta.
¿Cuál fue el peor accidente que sufriste andando en bici?
Fue hace un par de meses, muy cerca de mi casa. Pasó que yo iba andando por una tranquila calle donde se estacionan autos a un lado, iba bien lento porque recién había parado en un rojo, cuando un furgón escolar esquivó algo y me hizo una encerrona contra los autos que estaban estacionados. Fue bien terrible porque me caí, me pegué en muchas partes y me enterré el manubrio en las costillas. Estuve con mucho dolor por casi un mes en que no podía levantarme de ningún lado con normalidad, necesitaba un bastón y tenía que rodar para levantarme de mi cama, ¡ja! Pensé que mis costillas estaban quebradas porque me dolían muchísimo, tuve que hacerme radiografías y tomar hartos remedios, fue bien fome todo. Supongo que la lección que aprendí es que hay que estar atento en todo momento, porque las cosas (tanto las buenas como las malas) pasan cuando menos se piensa. Ese día venía de vuelta a casa después de una linda mañana en que fui de voluntaria a ayudar en un taller de arte de COANIL (Corporación de Ayuda al Niño Limitado) y las artistas habían hecho un trabajo tan bonito, venía feliz y ¡PAFFF!
¿Qué necesita Santiago para ser más amigable a los ciclistas?
Que se hagan más ciclovías (pero de las buenas) y que la gente aprenda a respetarlas. Si hay algo que detesto es la gente que camina por las ciclovías: está la vereda al lado para que caminen por ahí pero no, tienen que caminar por la ciclovía. Hay tan pocas, ¡¿por qué caminan por ahí!? Lo mismo los autos que se estacionan en la mitad, pésimo. Si la gente dejara de hacer esas cosas, todo sería mucho mejor.
¡Gracias Felicia!
* La foto que abre el post es de Denise Elphick
14 Notes/ Hide
-
newfoundland56 liked this
-
institution88 liked this
-
utility90 liked this
-
really256gp liked this
-
nickthejam liked this
-
loscaracteres posted this
